Materiales que necesitarás
- Burlete autoadhesivo perfil E o D
- Film aislante térmico para ventanas
- Silicona transparente exterior
- Cortinas térmicas con forro opaco
- Cinta de carrocero o doble cara
- Pistola de silicona
- Tijeras y cúter
- Secador de pelo
Solución 1 — Burlete autoadhesivo (3–8 € por ventana)
El burlete es la solución más eficaz por precio que existe. Funciona especialmente bien en ventanas de guillotina, ventanas antiguas de madera con holguras visibles y cualquier ventana donde notes corriente de aire al cerrarla.
Existen dos perfiles principales: el perfil E, más fino, para holguras pequeñas de 1-3 mm, y el perfil D, más grueso, para holguras de 3-5 mm. Si no sabes cuál tienes, cierra la ventana con un papel dentro: si el papel se mueve, necesitas el perfil D.
Cómo aplicarlo correctamente
Limpia el marco con alcohol antes de pegarlo. Aplica primero los laterales verticales, luego los horizontales. En las esquinas, haz un corte a 45° con las tijeras para que los extremos encajen sin superponerse. Si no haces esto, quedarán pequeñas rendijas justo en las esquinas.
El burlete de goma EPDM dura más que el de espuma: aguanta 5-10 años frente a los 2-3 de la espuma. Vale algo más pero merece la diferencia.
Consejo Compra el rollo completo aunque no lo uses entero. Sale más barato y lo tendrás para puertas y ventanas adicionales. Un rollo de 6 metros cuesta entre 4 y 7 euros y da para varias ventanas.
Solución 2 — Sellado de juntas con silicona (5–12 € por ventana)
El burlete sella la ventana contra el marco, pero muchas casas antiguas tienen también grietas entre el marco y la pared. Estas grietas son invisibles pero pueden ser responsables del 20-30% de las pérdidas de calor en una habitación.
Para sellarlas, usa silicona transparente de exterior, que aguanta la humedad y los cambios de temperatura sin cuartearse. Si hay silicona vieja y agrietada, retírala primero con un cúter o una espátula antes de aplicar la nueva.
Técnica correcta de aplicación
Aplica la silicona en un movimiento continuo sin parar a mitad. Luego alisa inmediatamente con el dedo mojado en agua jabonosa: el resultado es mucho más limpio que usar espátulas. Dale 24 horas para curar antes de que llueva o de humedecer la zona.
Atención No sellar la junta entre la hoja de la ventana y el marco: eso impediría abrirla. Solo se sella la junta entre el marco fijo y la pared.
Solución 3 — Film aislante para ventanas (8–15 € por ventana)
El film aislante es una lámina de plástico transparente que se pega al marco con cinta de doble cara y se tensa con el calor de un secador. Crea una cámara de aire entre el cristal y el film, que es exactamente el principio que hace eficiente al doble acristalamiento.
No es tan eficaz como el doble cristal real, pero por 10-15 euros por ventana consigue una mejora térmica notable, especialmente en cristales simples de 4 mm que son los peores aislantes. Además reduce la condensación porque la superficie interior del cristal ya no está tan fría.
Instalación del film paso a paso
Corta el film dejando 3 cm de margen por cada lado. Pega la cinta de doble cara en el marco por dentro, a unos 5 mm del borde. Coloca el film sin tensarlo, solo pegando los bordes superiores primero. Luego aplica el secador a temperatura media, moviéndolo de forma uniforme a 10 cm del film: verás cómo las arrugas desaparecen y queda completamente tenso y transparente.
En verano puedes retirarlo sin dejar marcas si usas cinta de doble cara de buena calidad. En invierno, el film es prácticamente invisible una vez aplicado correctamente.
Solución 4 — Cortinas térmicas (15–60 € por ventana)
Las cortinas térmicas con forro opaco añaden una capa de aislamiento que el film no puede dar: bloquean también las corrientes de convección, ese efecto de cascada de aire frío que baja por el cristal aunque no haya rendijas.
Para que funcionen bien, deben llegar desde el techo hasta el suelo, o al menos desde 10 cm por encima de la ventana hasta 10 cm por debajo del alféizar. Cuanto menor sea el espacio entre la cortina y la ventana, mayor es la temperatura de la cámara de aire que crean.
En verano hacen lo contrario: si las cierras durante las horas de sol (especialmente en orientación sur y oeste), reducen la ganancia de calor solar y mantienen las habitaciones más frescas sin necesidad de aire acondicionado.
Solución 5 — Doble ventana interior DIY (15–30 € por ventana)
Esta es la solución más potente de las cinco. En lugar de film fino, se instala una lámina de policarbonato o plexiglás de 2-4 mm montada en el interior del marco con perfiles de aluminio o PVC. El resultado es una segunda ventana que deja una cámara de aire de 3-5 cm.
Funciona especialmente bien en ventanas muy antiguas de cristal simple donde las otras soluciones no son suficientes. El policarbonato en lámina se vende en ferreterías y grandes superficies, y se corta fácilmente con una sierra o cúter. Los perfiles de sujeción son autoadhesivos.
Esta solución es removible: puedes quitarla en verano si prefieres abrir las ventanas con normalidad y volver a instalarla en otoño.
Cuánto ahorras realmente
Un estudio de la OCU estima que el sellado correcto de ventanas y puertas en una vivienda típica puede reducir la factura de calefacción entre un 15 y un 25%. Si tu factura de gas es de 600 euros anuales, eso son entre 90 y 150 euros al año.
Con una inversión de 20 euros por ventana y 5-6 ventanas en casa, el coste total ronda los 100-120 euros. La amortización llega en la primera temporada de calefacción.
Orden óptimo de las mejoras Primero ventanas y puertas (mayor impacto por precio), luego el tejado si tienes acceso y no está aislado, y por último los suelos. Las paredes exteriores son la mejora más costosa y suelen requerir obra.
El proceso completo: pasos desde cero
Identifica por dónde entra el frío
Pasa la mano por el perímetro de la ventana en un día frío con la calefacción encendida. También puedes usar un encendedor: si la llama se mueve, hay corriente. Marca las zonas con cinta de carrocero.
Limpia los marcos a fondo
Desengrasante o alcohol en un paño. Si hay polvo, ácaros o restos de sellados anteriores, retíralos antes. El burlete y la silicona solo se adhieren bien sobre superficies completamente limpias y secas.
Aplica burlete en el marco
Primero los lados verticales, luego los horizontales. Cortes a 45° en las esquinas. Presiona firmemente durante 10 segundos en cada tramo. Prueba a cerrar la ventana: deberías notar más resistencia que antes.
Sella grietas con silicona
Solo las grietas entre marco fijo y pared. Aplica en un movimiento continuo, alisa con dedo mojado. Espera 24 horas antes de poner nada encima.
Film o doble ventana si hace falta
Solo si el cristal es de hoja simple y la habitación sigue fría tras los pasos anteriores. En la mayoría de ventanas con rotura de puente térmico, el burlete más cortinas térmicas es suficiente.
Instala cortinas térmicas
Suelo a techo, o al menos desde la pared por encima de la ventana hasta el suelo. Mantén el espacio entre cortina y cristal lo más reducido posible para maximizar el efecto de cámara de aire.