Diagnóstico rápido: identifica tu problema
Antes de tocar nada, identifica exactamente qué le pasa a tu persiana. Los síntomas son diferentes y cada uno tiene su solución. Haz clic en el que corresponde a tu caso:
La persiana no sube (o sube muy poco)
Causa más probable: correa rota, cinta de PVC rota o muelle sin tensión. → Ver solución
La persiana se traba o se atasca a mitad
Causa más probable: guías sucias o dobladas, lama deformada o lamas de refuerzo descolocadas. → Ver solución
La persiana pierde tensión y baja sola
Causa más probable: muelle del tambor agotado. → Ver solución
La persiana hace ruido (golpeteo, chirrido)
Causa más probable: guías sin lubricación, tope de goma desgastado o lamas con juego. → Ver solución
Lamas rotas o dobladas
Causa más probable: impacto o envejecimiento del material. Las lamas de aluminio son sustituibles individualmente. → Ver solución
Material que puedes necesitar (según el problema)
- Aceite de vaselina o spray lubricante (WD-40)
- Trapo húmedo para limpiar guías
- Correa o cinta nueva (si está rota)
- Cinta adhesiva de aluminio para reparación
- Destornillador plano (para acceder al cajón)
- Alicates de punta fina
- Tope de goma para persiana (2-3 €)
Problema 1: la persiana no sube
Este es el fallo más habitual, especialmente en persianas antiguas. Hay que distinguir si la persiana sube con el sistema de correa (cinta recogecorrea exterior) o con el de cinta enrollada en el tambor (el sistema más moderno, sin cuerda visible).
Sistema de correa (cuerda de tela visible en la pared)
Localiza el recogedor de cinta
El recogedor está empotrado en la pared al lado de la ventana. Tiene una ranura por donde sale la cinta. Destornilla la tapa del recogedor (generalmente 2 tornillos Phillips) para acceder al mecanismo interior.
Comprueba si la cinta está rota o suelta
Si la cinta está cortada, necesitarás cinta nueva del mismo ancho (14 mm o 23 mm son los tamaños más comunes en España). Puedes comprarla en ferreterías, Leroy Merlin o bazares. Introduce la nueva cinta desde el recogedor hacia arriba por el canal hasta alcanzar el tambor del eje de la persiana. Haz un nudo en el extremo para que no se salga del tambor.
Ajusta la longitud
Con la persiana bajada, introduce la cinta en el recogedor dejando unos 30 cm de holgura. Vuelve a colocar la tapa y comprueba que sube y baja sin tirones.
Sistema sin cuerda (persiana con paleta de giro o motorizada)
Si la persiana sube con una paleta lateral giratoria y no responde, es probable que el muelle interno del tambor esté roto o que el eje esté desencajado. Accede al cajón de persiana desde el interior (suele haber una trampilla de acceso o hay que desatornillar la tapa del registro del cajón).
Persianas motorizadas Si tu persiana es motorizada y no responde, antes de cualquier intervención comprueba: (1) ¿hay corriente eléctrica en el circuito?, (2) ¿el mando de radio tiene las pilas cargadas?, (3) ¿el motor ha llegado a sus límites programados? En muchos casos, reprogramar los límites de recorrido del motor soluciona el problema sin necesidad de desmontarlo.
Problema 2: persiana que se traba o atasca
Limpia los raíles guía
Los raíles laterales por donde deslizan las lamas acumulan polvo, arena y suciedad que crean resistencia. Con la persiana a mitad de recorrido, pasa un trapo húmedo por el interior de los raíles. Usa un cepillo de dientes viejo para llegar al fondo del canal.
Lubrica los raíles
Después de limpiar, aplica aceite de vaselina o spray de silicona en los canales de los raíles. Evita el aceite de motor o WD-40 estándar en la parte interior: atraen polvo y a largo plazo empeoran el problema. El aceite de silicona o vaselina es la solución correcta porque no atrae suciedad.
Comprueba si hay lamas dobladas
Una lama ligeramente doblada puede crear un punto de atasco. Baja la persiana completamente y busca visualmente la lama deformada. Con las manos, presiona suavemente desde ambos lados para enderezarla. Si el aluminio está muy deformado, la lama tendrá que sustituirse (ver Problema 5).
Problema 3: la persiana baja sola (pierde tensión)
Las persianas de resorte (muelle) mantienen su posición gracias a la tensión acumulada en el muelle del tambor. Con el tiempo, esta tensión se pierde y la persiana baja sola o no aguanta la posición a medio recorrido.
Recarga el muelle girando el tambor
Baja la persiana completamente. Saca la lama de tope inferior de los raíles laterales (normalmente se desenganchan hacia dentro con los dedos). Ahora puedes sacar el eje del tambor del cojinete lateral. Con un destornillador plano introducido en el agujero del eje, gira en sentido contrario a las agujas del reloj (para la mayoría de persianas en España). Cada vuelta añade tensión. Da 3-5 vueltas, encaja de nuevo el eje en el cojinete y prueba.
¿Cuántas vueltas dar? Da vueltas hasta que notes resistencia al girar el eje a mano. Cuando la persiana suba sola unos centímetros al soltarla desde abajo, la tensión es correcta. Si sube demasiado rápido, tienes exceso de tensión: hay que aflojar alguna vuelta.
Problema 4: persiana ruidosa
El ruido en persianas tiene dos causas principales: vibración de las lamas con el viento y rozamiento en los raíles.
- Golpeteo con el viento: Los topes de goma en el extremo inferior de los raíles evitan que la lama de tope "baile". Si los topes se han desgastado, cómpralos en ferretería (cuestan menos de 3€) e introdúcelos presionando en el canal del raíl.
- Chirrido al subir o bajar: Lubrica los raíles como se describe en el Problema 2.
- Traqueteo de lamas entre sí: Las lamas modernas llevan un perfil de goma interior que las une. Si este perfil se deteriora, las lamas suenan. Se puede sustituir con cinta de espuma adhesiva de 5 mm pegada entre lamas.
Problema 5: lamas rotas o dobladas
Las lamas de aluminio se pueden sustituir individualmente sin necesidad de cambiar toda la persiana. El proceso requiere desmontar parcialmente la persiana para sacar las lamas desde el tambor.
Desmonta la persiana del cajón
Saca la lama de tope inferior de los raíles. Luego, desde el cajón de persiana (accesible desde dentro), separa la cinta o correa del eje del tambor. Ahora puedes sacar todo el conjunto de lamas hacia abajo por los raíles.
Extrae y sustituye la lama dañada
Las lamas se encajan entre sí con un perfil de goma. Con los dedos o alicates de punta fina, separa la lama dañada de las adyacentes por la parte de encaje. Lleva la lama vieja a la ferretería para asegurarte de coger el perfil correcto (los hay de 37, 39, 45 y 55 mm de ancho). Introduce la lama nueva, enróllala en el eje y vuelve a montar.
Reparación de urgencia con cinta de aluminio Si la lama tiene una pequeña raja o grieta pero no está completamente rota, puedes repararla provisionalmente aplicando cinta adhesiva de aluminio (aluminium tape, disponible en ferreterías) por la cara interior. La cinta aguanta la lama unida y evita que se abra más hasta que puedas sustituirla.