Antes de comprar nada: identifica qué está fallando
El 80% de las cisternas que dan problemas tienen un fallo en uno de estos dos componentes, y la solución es distinta para cada uno. Saber cuál es te ahorra ir dos veces a la ferretería.
Si oyes correr agua todo el rato y al levantar la tapa ves que el nivel sube hasta el rebosadero (el tubo central) y se va por ahí, el problema está en la llave de entrada o en el flotador: no cierra cuando debería. Es el ruido típico de "cisterna que llora".
Si la taza siempre tiene un hilillo de agua corriendo desde dentro de la cisterna, el problema está en la válvula de descarga (el sello inferior): no apoya bien y deja pasar agua continuamente. En este caso el rebosadero está seco.
Si no estás seguro, hay un truco: echa unas gotas de colorante alimentario en la cisterna sin tirar de la cadena. Si a los 15 minutos la taza tiene color, es la válvula de descarga la que falla. Si el agua sigue corriendo en la cisterna pero la taza está limpia, es el flotador o la llave de entrada.
Lo que vas a necesitar
- Mecanismo de recambio (8–15 €)
- Junta de goma de salida nueva
- Llave inglesa pequeña
- Esponja absorbente
- Cubo o bandeja
- Trapos viejos
- Destornillador plano
- Guantes de goma
Universal o específico: qué mecanismo comprar
En España casi todas las cisternas son Roca, Sangrá, Gala, Bellavista o Cesame. Para los modelos modernos (con doble pulsador, post-2005), un mecanismo universal de doble descarga de Wirquin o Fominaya por 10–12 € en Leroy Merlin o Bricomart sirve perfectamente. Vienen con adaptadores para los pulsadores más comunes.
Si tu cisterna es vieja (años 90 o anterior), con palanca lateral o tirador de cadena, lleva el mecanismo viejo a la tienda y compra el específico de tu marca. Roca, en concreto, tiene un sistema "Duplo" propio que conviene respetar para que el pulsador encaje bien.
Para el flotador / llave de entrada, los universales de entrada lateral o entrada inferior funcionan en el 95% de los casos por menos de 8 €.
Paso a paso: cambiar el mecanismo
Cierra la llave de paso del WC
Es la pequeña llave (normalmente de plástico blanco o cromada) que hay en la pared o en el suelo, donde entra el latiguillo a la cisterna. Gírala en sentido horario hasta el tope. Si nunca la has tocado y está dura, fuerza con cuidado pero no la rompas: si no se mueve, cierra la llave general del baño o del piso.
Vacía la cisterna y absorbe el resto
Tira de la cadena o pulsa el botón y deja que la cisterna se vacíe completamente. Comprueba que la llave de paso está bien cerrada: si la cisterna empieza a llenarse otra vez, no lo está. Con la cisterna vacía, usa una esponja para absorber los 2–3 cm de agua que siempre quedan en el fondo. Trabajar en seco es mucho más cómodo.
Quita la tapa de la cisterna
En modelos con doble pulsador, desenrosca el aro central que sujeta el pulsador (a mano, sentido antihorario) y retira el conjunto. La tapa entonces se levanta vertical sin esfuerzo. Apóyala sobre una toalla en el suelo, no en el borde del lavabo: la cerámica se rompe con cualquier golpe.
Desconecta el latiguillo y suelta el mecanismo viejo
Desenrosca a mano o con la llave la tuerca del latiguillo de entrada. Saldrá un poco de agua residual: ten el cubo debajo. Después, por debajo de la cisterna o desde dentro según el modelo, desenrosca la tuerca grande que sujeta la base del mecanismo de descarga. Una vez suelta, el mecanismo sale completo girándolo un cuarto de vuelta y tirando hacia arriba.
Limpia la base y coloca la junta nueva
Con un trapo, limpia bien la zona donde apoya el mecanismo (sarro, restos de junta vieja). Pon la junta de goma nueva que viene con el recambio. No reutilices la vieja aunque parezca buena: dura cinco minutos más y luego gotea durante meses. Cuesta 50 céntimos, no escatimes aquí.
Monta el mecanismo nuevo
Encaja el mecanismo nuevo en su sitio asegurándote de que la junta queda perfectamente plana. Aprieta la tuerca a mano hasta el tope, y luego un cuarto de vuelta más con la llave. No fuerces: la cerámica del WC se agrieta con muy poca presión y arreglar eso ya no son 12 €. Si está bien colocada la junta, no necesita más.
Conecta el latiguillo y regula la altura
Vuelve a conectar el latiguillo de entrada (con su junta de goma, también nueva si la incluye el kit). Ajusta la altura del flotador para que el agua llegue a 2–3 cm por debajo del rebosadero. La mayoría de mecanismos modernos llevan un clip o tornillo para regularlo. Esta regulación es la diferencia entre una cisterna que ahorra 30% de agua y una que pierde por el rebosadero todo el día.
Abre la llave y comprueba
Abre la llave de paso despacio. La cisterna empezará a llenarse. Vigila durante un minuto: no debe haber goteo en ninguna unión, ni dentro ni fuera de la cisterna. Tira de la cadena dos veces para verificar la descarga completa y vuelve a montar la tapa con su pulsador. Si todo va bien, listo.
El error que arruina el trabajo Apretar la tuerca de la base con llave a tope, en plan "para que no se mueva". La cerámica del WC se agrieta de forma invisible y a las 2–3 semanas aparece un charco bajo la cisterna del que no se ve el origen. Apriete a mano + un cuarto de vuelta. Punto.
Errores más comunes
- Reutilizar la junta vieja: 70% de las fugas posteriores vienen de aquí. Cambia siempre todas las gomas que trae el kit.
- Comprar mecanismo sin mirar el viejo: los pulsadores varían (28, 38, 48 mm). Llévate el viejo o haz foto del agujero antes de ir a comprar.
- No purgar el latiguillo: antes de conectar el latiguillo nuevo, abre la llave un segundo con un cubo debajo para sacar restos de cal y suciedad de la tubería. Sin esto, atascas la nueva llave de entrada en una semana.
- Apretar de más: la cerámica revienta. A mano + cuarto de vuelta es suficiente.
- Flotador mal regulado: deja el agua demasiado alta y se va por el rebosadero todo el día. Marca interna debe quedar 2 cm por debajo del tubo central.
- Olvidar abrir la llave despacio: abrir de golpe con presión alta puede mover la junta antes de asentarse y empezar a gotear.